La plataforma Campeones de Seguridad llevó a cabo la mesa redonda “¿Quién es responsable de nuestra seguridad? Gobierno, Congreso y sociedad frente al reto de construir paz”, un foro multidisciplinario diseñado para analizar los indicadores de seguridad pública, visibilizar buenas prácticas institucionales y generar aprendizaje replicable entre territorios.
El encuentro se dio a la par de la difusión de los datos más recientes del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP). De acuerdo con el informe oficial, durante julio de 2026 se registró un promedio de 42.5 homicidios dolosos diarios, lo que representa la cifra más baja para un mes de julio en los últimos 12 años.
Ranking de estados y replicabilidad de buenas prácticas
Durante la sesión, la Coordinadora Nacional de Campeones de Seguridad, Andrea Becerril Valdés, presentó el diagnóstico de las entidades con mejor desempeño del periodo:
Mejores resultados en indicadores: Chiapas, Yucatán y Tlaxcala encabezaron las posiciones con métricas más favorables.
Mayor avance anual: Tlaxcala, Chiapas y Campeche mostraron la mejora más significativa en comparación con los 12 meses anteriores.
“La información es un punto de partida para que la sociedad participe de manera más informada en la conversación sobre seguridad. Buscamos reconocer los avances, identificar áreas de oportunidad y, sobre todo, abrir una conversación sobre qué está funcionando y qué podemos aprender de ello”, destacó Andrea Becerril Valdés.
Marco legislativo, profesionalización y tecnología con derechos humanos
En la mesa redonda participaron especialistas de la academia y el Poder Legislativo para abordar las dimensiones institucionales y tecnológicas del sector.
El Diputado Mariano Camacho San Martín, Presidente de la Comisión de Seguridad Pública y Tránsito en el Congreso del Estado de México, subrayó la urgencia de fortalecer las herramientas jurídicas y la profesionalización. Destacó reformas clave aprobadas desde mayo de 2025 para capacitar a comisarios y directores municipales, así como propuestas para articular la justicia cívica y la formación de personal penitenciario.
“Desde el Congreso, nuestra responsabilidad es construir mejores herramientas legales, fortalecer la profesionalización de las instituciones y escuchar lo que ocurre en nuestras comunidades. Detrás de cada cifra hay una persona y, por eso, debemos cerrar la distancia entre lo que dicen las instituciones y lo que vive la ciudadanía”, afirmó el legislador.
Por su parte, la Dra. Lucía Carmina Jasso, investigadora de la UNAM, abordó el papel de los centros de monitoreo, la videovigilancia y la innovación tecnológica. Precisó que la adopción de herramientas digitales debe guardar un estricto equilibrio con las garantías individuales: “Las innovaciones tecnológicas pueden contribuir a mejorar las capacidades de las instituciones, pero su implementación debe considerar los derechos humanos. El balance entre seguridad y derechos humanos es posible”.

¿Qué es Campeones de Seguridad y qué revelan sus datos de julio de 2026?
Campeones de Seguridad es una iniciativa que analiza datos oficiales para visibilizar buenas prácticas de seguridad en México. En su informe de julio de 2026, reveló un promedio de 42.5 homicidios dolosos diarios (el nivel más bajo en 12 años para ese mes) y posicionó a Chiapas, Yucatán y Tlaxcala como los estados con mejores indicadores.
“La Visión de Daniel Bravo”
Celebrar una reducción en las cifras de homicidios dolosos a 42.5 diarios en este 2026 es un paso necesario, pero sería un error de análisis quedarnos únicamente en el aplauso del número. La seguridad no se resuelve con discursos ni con rankings cosméticos; se resuelve con datos duros, legislación aplicada y presupuestos bien auditados en el municipio.
Lo verdaderamente valioso de espacios como el organizado por Campeones de Seguridad es que reúnen a los legisladores que hacen las leyes (como Mariano Camacho), a la academia que evalúa el impacto (como Lucía Carmina Jasso) y a la sociedad civil. Si estados como Tlaxcala o Yucatán están logrando contener la violencia, el deber de las autoridades no es guardar esas estrategias en la opacidad, sino sistematizarlas y replicarlas en las zonas más golpeadas del país. La tecnología y las cámaras ayudan, pero sin instituciones profesionales y respeto a los derechos humanos, los sistemas de monitoreo son solo adornos muy caros.

